Año nuevo en Panama


De Sona a David

En la terminal de buses de Sona tuvimos que armar las 3 bicis. Hacer caber 3 bicis en un bus es aún más difícil que hacer caber 2 bicis! Así que nos demoramos un ratito para armarlas y luego nos fuimos a buscar un hotel para pasar la noche en el pueblito que quedaba al lado ya que ya se iba a hacer de noche.

Encontramos un hotel con piscina donde tuvimos el tiempo de meternos antes de que se oscurezca. Fuimos a pasearnos en el pueblito y comer una pizza, y de vuelta al hotel a acostarse temprano para dormir lo suficiente y salir tempranito en bici al día siguiente. Antes de acostarnos organizamos bien las alfojas para poder salir más rápido en la mañana. Ahí empezaron los problemas!! Nos dimos cuenta que habían cucarachas en la pieza, e incluso en nuestros bolsos. Astrid, quien le tiene un graaaan amor a los bichitos, decidió vaciar sus alfojas, para asegurarse que no hayan más cucarachas y cerrarlas bien. Mientrás estaba sobre su cama armando sus bolsos, por las leyes del destino, y para el entretenimiento de Malcolm, se le cayó una cucaracha en la cabeza!!! justo a ella. Seguramente la cucaracha se había caído del equipo de aire acondiciondo que estaba arriba de su cama… Así que dormimos los 3 en la misma cama para 2 personas, para una noche cortita, y no muy tranquila! Pensándolo de nuevo, igual era chistoso encontrarse en esa situación para la primera noche del viaje en bici con Astrid!

Hotel con piscina

Con pocas horas de sueño, nos levantamos tempranito para empezar el día haciendo bici! Habíamos planeado un día con bastante kilómetros a recorrer ya que no habían pueblos entre Sona y Isleta. El día se anunciaba bastante difícil para el primer día de bici de Astrid: 75 km, 800 m de subida, 30C mucho sol y mucha humedad (unos 80%) aumentando la sencación térmica a unos 38 grados, nueva bici con cambios de velocidad diferentes de lo usual… Empezamos bien el día. Vimos muchos pájaros muy lindos e incluso tucanes!! Al rato se puso bien difícil. Nos paramos a descansar en un mirador con vista hermosa. No pensabamos que lograríamos hacerlo todo en un día, pero al final logramos llegar al camping de Isleta!

Durante la mañana

Pause

Selfie Bici

mono

Mirador

Cansada

Vista

El camping estaba casi vacío. Sólo había una pareja de ingleses que viajaban en un 4x4 con una carpa en el techo. El camping estaba al lado de un río donde podíamos ver un cocodrilo!! Pero unas personas le habían amarrado la boca tratando de cazarlo, esperemos que logre safarse solo porque, aunque somos naturistas y nos da mucha lastima, nadie de nosotros va a desamarrarlo… quisas mandamos a Astrid que le encantan los cocodrilos de cerca. Después de una cerveza bien fresquita, rapidito instalamos la carpa porque ya se estaba haciendo de noche. Cenamos ahí mismo y tuvimos derecho a un concierto/karaoke de uno de los gestores del camping. Entre otras canciones también cantó una canción mexicana!

Una cervezita

Marion armando la carpa

Al día siguiente avanzamos 47 km hasta San Lorenzo siguiendo la Panamericana. En el camino vimos una gran serpiente sobre el lado de la autopista que por casualidad nos paramos a beber agua justo al lado. San Lorenzo es un pueblito bonito pero pequeño sin hoteles ni campings, asique no encontrábamos donde dormir. Por suerte cruzamos una mujer en el super, donde habíamos parado a comprar bebidas, quien nos había escuchado hablar y nos propuso quedarnos por la noche en el gimnasio del pueblo. Tranquilo, con ducha, baño y electricidad: perfecto ! Después de haber visto pasar una camioneta de desratización, igual decidimos dormir dentro de la carpa, en el gimnasio!!

A lo largo de la Panamericana

La carpa en el gimnasio

Con la mujer

La última etapa hasta San Lorenzo era de 44 km. El día era más fresquito y mucho mejor para andar en bici. Como 5 km antes de llegar a David, la rueda trasera de Malcolm se pinchó y “tuvimos” que cambiarla!

Bebiendo agua

Ciclando con arcoiris

Reparando la rueda

Comiendo

Llegando a David, buscamos donde dormir y nos quedamos en un hotel manejado por una viejita que tenía un loro que nos tenía volteando la cabeza cada 5 min porque decía “hola”. Dejamos las bici en ese hostal y el 31 por la mañana nos levantamos tempranito para salir en bus hasta Almirante y tomar una lancha hasta isla Colón en Bocas del Toro. Pero el 31 como a las 6 de la mañana, ya habían horas de fila para esperar los buses de 5 horas hasta Almirante. Así que después de media hora de espera y solamente 10 metros de avanzados sobre unos 200 metros, decidimos compartir un taxi con otra persona y llegamos a Almirante en 3 horas por casi el mismo precio.

Viejita con loro

Durmiendo en el taxi

Bocas del Toro

Bocas del Toro son unas islas paradisíacas muy hermosas cuando hay sol. Pero el día en que llegamos estaba lloviendo bien fuerte! Caminos un rato bajo la lluvia para encontrar el hotel que habíamos reservado con una dirección nada precisa. Luego a comer, y esperar la noche para festejar el año nuevo con lluvia! Con suerte la lluvia paró como a las 8, y pudimos salir a tomar un trago en un bar a la orilla del mar, ir a un restaurante de hamburguesas bien buenas, pasar las 12 en un bar con música y baile, y ver los fuegos artificiales!! Los fuegos fueron impresionantes porque se hacen en medio de la calle donde está la gente, con una distancia de seguridad de unos 5 metros, así que preferimos no ponernos un primera fila pero justo atrás. Además había música que salía de un auto con parlantes enormes!

Caminando bajo la lluvia

Lluvia en el mar

Café Lluvia

Tragos

Al día siguiente tuvimos más suerte con el tiempo, y salimos a hacer la vuelta de las islas con un tour. Vimos delfines, estrellas de mar muy lindas y grandes, un perezoso pequeñito en bola, medusas, muchos peces de muchos colores, peces agujas, y unas playas muy lindas!

Selfie mañana

Snorkeling

Playa

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