San Jose


De regreso a San Jose, antes de entregar el auto, dimos una vuelta del barrio donde vivió Malcolm de adolecente. Aún que el barrio cambió bastante, Malcolm se acordó de todo. Y que suerte, porque en Costa Rica las calles no tienen nombre y las casas no tienen numero, osea uno se puede encontrar con una dirección de correo como: “de la antigua tienda de doña pepa (antigua porque ya no existe) 700 metros al norte 100 al oeste despues del puente la primer casa a mano derecha portón marron” y ojalá no se te ocurra pintar el portón de algún otro color. Esa noche tuvimos derecho a otra vuelta del barrio y del centro, gracias a Carlos Ventura, un amigo del colegio de Malcolm.

Barrio Malcolm

Al día siguiente visitamos el centro de San Jose, estaba muy animado por ser sabado y porque pronto habrá elecciones presidenciales, así que había a la vez protestas y a las vez gente haciendo campaña. Visitamos el museo nacional que expone la historia de Costa Rica desde los indígenas precolombianos hasta hoy. Es muy completo, pero lo mejor del museo fue que Marion nos propuso ir a ese museo y la única manera de entrar al museo es a través de un mariposario y, como todo el mundo sabe, a Marion le encaaaantan las mariposas. Así que pasamos el mariposario semi corriendo con Marion protegiendose con el mapa del museo que nos dieron a la entrada.

mariposas

mariposas

museo

Saliendo del museo nos sentamos un rato a escuchar un rap-battle de raperos jóvenes en la plaza, y de vuelta al hostal a descansar un poco antes de la sorpresa que Astrid nos andaba anunciando todo el día. Malcolm y Astrid aprovecharon para desarmar la bici de Astrid porque, al fin de cuentas, le gustó mucho y decidió llevársela de vuelta a París. Estuvo complicado porque la caja que conseguimos en una tienda de bici no era muy larga así que tuvieron que desarmar mucho.

velo

velo

Nos preparamos entonces para la última noche con Astrid. Astrid se encargó de conseguir un taxi y de que bajaramos delante un restaurante argentino con una parrilla en la vitrina! Hay que entender que, visto en las condiciones que tienen la carne en la mayor parte de los países que viajamos, casi no comemos carne de res. Además las pocas veces que nos atravemos, la carne suele ser dura y no muy buena. Asique comer un buen lomito a la parrilla es algo que simplemente no hacemos, fue una maravilla!! Hasta tenían aceite de oliva y pan y también empanadas al horno y morcialla, etc.!! Hasta la música era buena! Realmente estuvimos muy regaloneados! Merci Astrid!

resto

mono

resto

Pero como todas las buenas cosas tienen un fin : tuvimos que acompañar a Astrid al aeropuerto. Ya tenía todo organizado para la bici : llamó a Air France, y como a nosotros, le dijieron que tendrá que pagar por la bicicleta en el aeropuerto. Lo que temíamos es que le cobren dos veces porque agarra dos aviones para llegar a Paris, lo cual es bastante caro. Llegamos entonces para despachar y la señora que nos atendía llamó a otra persona, y luego a otra más. Nos preguntaron por el sobre cargo de la bici y continuaron a discutir entre ellas. Depués de como 10 minutos volvieron a nosotros y le dicen a Astrid que en las politicas de Costa Rica y Panama el equipaje de deporte está incluido y que no tiene que pagar nada por la bici. Despachamos la bici y nos fuimos muy rápido antes de que cambiaran de opinión! No nos los creíamos! Y seguímos todavía pensando que se equivocaron, pero bueno a Astrid siempre le toca mucha suerte con ese tipo de cosas!! Despedimos entonces a Astrid felices de las muy buenas vacaciones que pasamos con ella!

aeroport

aeroport

Nos fuimos despues directo a cenar con Mariano, un amigo de Malcolm de la universidad que vive en las afueras de San Jose, hacia el cerro, con su hija y su esposa. Fue una prolongación de la cena del día anterior : nos hizo un asado! Asado dos días seguidos… A Malcolm se le salían las lagrimas de emoción.

mariano

mariano

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