Más volcanes y más lagos!


Xela (Quetzaltenango)

De Guatemala tomamos un bus para la ciudad de Quetzaltenango pero que todo el mundo llama Xela (pronunciado Shela). Fuimos con las bicicletas en el bus porque si uno quiere atravesar Guatemala en bici es por la costa ya que por dentro son un volcán tras otro. No es imposible, pero requiere mucho esfuerzo con poco avance y, como no nos queríamos perder Xela, pues agarramos bus! La ciudad de Xela es más bonita que la capital por ser quizás más chiquita y con más encanto. Ahí planeamos un poco y el día siguiente salimos a caminar a un mirador que da sobre el volcán activo de Santiaguito. Malcolm había bajado la ruta GPS sobre su celular para no perderse, pero… “no se! El celular está mal! Estoy seguro que lo baje!” Bueno, se borró. Así que decidimos seguir igual con una descripción del camino que teníamos de un blog. Entre eso, y los dos perros que decidieron hacernos de guías, casi no nos perdimos. Bueno… fuera de un detour de 20 min por campos de maíz y repollo.

caminata

caminata

mono

Marion nunca había visto un volcán en erupción, así que fue muy impresionante cuando a los 5 minutos después de llegar al mirador, empezó a erupcionar mientras el sol comenzaba a asomarse!

Santiaguito

Regresamos luego a Xela en el, ya común y típico, chicken bus. Descansamos y preparamos nuestra salida del día siguiente : 3 días de caminata de Xela a la laguna Atitlán! Esa misma noche, la noche del 14 de febrero, lo celebramos con una cena en un restaurante italiano donde la comida era mediocre pero el vino de la casa sorpresivamente bueno! La cereza del pastel fue cuando Malcolm encontró su anillo de matrimonio que había perdido en la selva costarricense hace un meses atrás… WOOHOOOOOOO! Se había escondido en una de las alforjas!

De Xela al lago Atitlan

La caminata al lago se hace únicamente a través de agencia de trek porque no hay ninguna indicación en los senderos de la montaña y uno se queda a comer y dormir en casa de familia en pueblitos mayas muy chiquitos. O sea, hay que conocer. Al principio teníamos que ir nosotros 2 solamente con el guía, pero se agregaron 3 personas más : un Escoces, una Australiana y un Austriaco.

Empacamos todas nuestras cosas la noche anterior y programamos las alarmas a las 5h15, para iniciar la caminata a las 6! Primero pasamos a la agencia para cargar la comida del día, los colchones y sacos de dormir. Nosotros preferimos usar los nuestros ya que son más ligeros, más cómodos y… nuestros. Empezamos entonces con una camioneta que nos llevó al borde de la ciudad donde inicia la montaña y de ahí a subir!

Nuevamente tuvimos mucha suerte con el grupo. Liam (el Escocés) es un guía de trek en Escocia con una muy buena afinidad para hacerse de amigos y contar historias, Lisa (la Australiana) es una enfermera recorriendo Guatemala por tercera vez, el Austriaco (Dan) realizaba por primera vez un trek de varios días, y finalmente, Carlos (nuestro guía) es un amante de la montaña y el trek.

grupo

El primer día fue un poco difícil. Inició con una buena subida de un par de horas entre árboles, finalizando en una pradera casi sabánica arriba en la montaña.

ble

ble

Cruzamos una colina más y llegamos al punto más alto de nuestro viaje. Una vista impresionante donde nos detuvimos a comer unas barritas (y a compartirlas porque al parecer fuimos los únicos preparados para el trek :) ). Con la vista se alcanzaba a ver el “volcán de fuego” en plena erupción y nuestro destino dentro de 2 días : el lago de Atitlán!

volcan

volcan

Siguiendo la caminata con una bajada pronunciada, seguida de una subida por un camino de 4x4, llegamos a un pueblito en medio de la montaña donde paramos para almorzar unos sándwiches. Llenamos nuestras botellas de agua y continuamos la caminata de bajada pronunciada y resbaladiza. Una bajada realmente técnica donde se desliza más de lo que se camina.

volcan

Finalmente llegamos al fondo del cañón donde cruzamos el río por un puente improvisado y luego de un muy merecido descanso, nuevamente a subir para llegar a nuestro destino del día : una casita en medio de un cafetal en la montaña.

crusando rio

En la casa vive una familia humilde que nos recibieron con mucho cariño y nos prepararon un temazcal.

senora

El temazcal es una especie de sauna, el cual la familia usa para bañarse. La mejor manera de describirlo es una casita de 1m X 1m con 1 metro de altura sin ventanas con una pequeña puerta por donde uno entra arrastrándose. Adentro de la casita, unas brasas con unas piedras por encima mantienen la casita bien caliente. Al igual que un sauna, de vez en cuando se debe tirar agua y algunas hierbas sobre las piedras para crear vapor. Dentro también hay un balde metálico pegado a las brasas con agua muy caliente y un balde de agua fría. El agua, junto con una barra de jabón, sirven para bañarse. Un verdadero placer luego de unas 8 horas de subida y bajada. No es foto nuestra pero se pacecía a eso :

volcan

El siguiente día fué mucho más sencillo. Una subida de aproximadamente 1h30 llegando a un rancho en medio de una plantación de café donde se lava y seca el grano, seguido de una bajada que nos lleva a un camino de tierra. Este camino nos lleva al pueblo de Santa Clara donde llegamos a la casa de otra familia que nos recibió con brazos abiertos para almorzar. Dejamos nuestras cosas y fuimos al borde del pueblo a ver la vista del Lago de Atitlán.

mirador

mirador

Luego regresamos a la casa donde la señora Clara nos tenía preparado el temazcal y una cena de puchero con tortillas.

El día siguiente fué el día más corto de los tres días, sin embargo nos levantamos bien tempranito a las 5h30 para subir a otro mirador antes del desayuno y disfrutar uno de los amaneceres más bonitos que la naturaleza puede proporcionar.

volcan

volcan

Regresamos a la casita, tomamos un buen desayuno de huevos con atole y nos fuimos a caminar 3 horas de bajada hacia el lago. Llegamos al pueblo de San Pedro donde nos despedimos de Carlos compartiendo una cervezas bien frías al borde del lago.

El lago Atitlan

En el lago Atitlan teníamos planeado quedarnos un día en San Pedro y cambiar de pueblo pero al final nos dio flojera correr de un lado para otro y nos quedamos los dos días en San Pedro. Disfrutamos del lago, de los restaurantes y de los bares junto a Liam, el Escoses, y Lisa, la Australiana. Nos enterramos que estábamos en plena fiesta de año nuevo maya y el domingo tocaba la celebración del cacao. Lisa, por ser segunda vez que venía al lago Atitlan, tenía un amigo que participaba a la organización de la celebración del cacao, y nos invito a acompañarla. De una parte fue muy interesante porque estaba hecho para compartir con gente no Maya, así que explicaban todo lo que hacían y hablaban español hasta con una traductora en inglés. Probamos cacao en agua caliente como lo hacen ellos, los ancianos de cada tribu maya contaron anécdotas personales a cerca del cacao, había músicos tradicionales, etc. Pero de otro lado, nos sentimos un poco incomodo por no compartir la manera de ser de la mayoría de los extranjeros presentes. Como que muchos extranjeros asimilaban esa ceremonia a yoga y espiritualidad que para nosotros no tenía nada que ver con lo Maya. Además que nosotros íbamos para descubrir y compartir pero no pretendemos creer ni ser asimilados con las creencias mayas. Así que en el momento más espiritualmente participativo, nos fuimos a comer! Pero si fue muy interesante.

Esa tarde regresamos a Xela.

lago

Regresar a los blogs